La tensión muscular aparece cuando nos sentimos agobiados durante largos períodos de tiempo y es un claro síntoma de que estamos sufriendo de estrés.


Más allá de solo sentirnos tensos o agobiados durante los episodios de estrés, el organismo nos “cobra factura” por ello y tiende a padecer diversos síntomas, que con el tiempo, se vuelven crónicos.  

Algunos de estos efectos del estrés están asociados con los estados de ansiedad y tensión que vivimos a diario y van reflejándose en la forma en que disponemos de nuestro cuerpo; por ejemplo, las posturas que adoptamos, la forma en que contraemos nuestros músculos o hasta como tensamos la mandíbula.

La Tensión muscular provocada por estrés

Como sabemos, el estrés es una respuesta fisiológica y emocional de nuestro cuerpo, el cual se enfrenta a la amenaza de algo que percibimos como posible peligro. Todo el organismo se dispone a la defensa o a la huida, la adrenalina prepara los músculos —especialmente de las extremidades— para pelear o correr, a través del “mecanismo de lucha y huida”

Para que los músculos actúen con mayor potencia, se contraen primero y luego utilizan la energía elástica resultante de su relajación para aumentar la elongación posible. Son una especie de resorte que entre más lo presionamos más se estirará cuando se libere la presión.

Ante una respuesta de estrés, el cuerpo ordena a los músculos a contraerse al máximo, para poder liberar la mayor cantidad de energía y así poder huir.

El estrés que vivimos es más bien una presión emocional que detona percepciones de peligro, pero los peligros físicos muy pocas veces son reales, aunque el cerebro no lo sabe. Así, la energía acumulada en los músculos no se libera y se quedan en tensión.  Los músculos se quedan contraídos, esperando una lucha o huida que no se producirá, entonces veremos aparecer una contractura muscular; que nos producirá dolor, molestia e incluso incapacidad. Esta suele darse en la zona del cuello, los hombros y la espalda, donde cargamos con todas nuestras preocupaciones.

El Bruxismo provocado por estrés

Un efecto similar a la tensión muscular derivada del estrés es el bruxismo; es decir, la acción de rechinar los dientes o apretarlos fuertemente generalmente durante el sueño. Para que esto se presente, debe haber un estado de ansiedad en quien lo experimenta.

El bruxismo en una acción involuntaria derivada del estrés, pero una vez aprendida se convierte en un hábito que se manifiesta en respuesta de la tensión y que no desaparece, aunque se elimine la causa física que lo provoca. 

¿Cómo contrarrestar la tensión muscular y el Bruxismo?

El Neurofeedback Dinámico® es una forma, natural y sin medicamentos, de contrarrestar la tensión muscular que padecen quienes tienen un ritmo de vida agobiante; así como quienes por las mismas causas estresantes padecen bruxismo o rechinan los dientes por las noches. 

Un entrenamiento cerebral regular con el Neurofeedback Dinámico de NeurOptimal®; ayuda a disminuir la respuesta al estrés que produce nuestro organismo y con ello, reducir los efectos de la tensión muscular.

Además del entrenamiento cerebral con el Neurofeedback Dinámico®, también es importante cambiar de estilo de vida y seguir algunas recomenadaciones:

  • Realizar 30 minutos de ejercicio físico a diario. 
  • Practicar la meditación, el yoga y los ejercicios de respiración profunda.  
  • Hacerse automasajes corporales con agua tibia, ungüentos y compresas calientes.
  • Reducir o eliminar los alimentos y bebidas nocivas, estimulantes y azucaradas como la cafeína, el alcohol, las bebidas energéticas, refrescos y la repostería. 
  • Dejar de fumar.

NeurOptimal® es una neurotecnología avanzada de entrenamiento cerebral, que ayuda a reducir los niveles de estrés y ansiedad que producen la tensión muscular y el bruxismo. Está diseñado matemáticamente para comunicarse directamente con el Sistema Nervioso Central (SNC).

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